miércoles, 21 de diciembre de 2016

La interpretación.

Es la explicación acertada de acciones, dichos, sucesos, acontecimientos o resultados abstractos de una investigación y que pueden ser entendidos de diferentes modos.
La interpretación es tarea del pensamiento, que consiste en descifrar el sentido oculto en sentido evidente. Es el despliegue de los niveles de significado; pero este entendido como elemento fundamental para determinar la veracidad del saber humano en base de factores objetivos de la realidad y de la lógica objetiva del razonamiento, la misma que debe estar en consonancia con la esencia de las cosas y de los fenómenos reales, desechando las tergiversaciones subjetivas y reforzando la diversidad conceptual que reproduce lo real y lo concreto.
Por lo tanto, la interpretación como operación lógica para el desarrollo del pensamiento es indiscutible su importancia ya que es un instrumento que utiliza la abstracción, la lógica, la inducción, la deducción, el análisis y la síntesis para así llegar a demostrar el verdadero sentido y alcance de expresiones incomprensibles o contenidos abstractos.

Factores Básicos para el desarrollo del Pensamiento.

El ser humano tiene un cerebro que posee un aproximado de 12 a 15 millones de células nerviosas llamadas neuronas, estas células a diferencias de otras son incapaces de regenerarse. Sin embargo el cerebro puede seguir funcionando a pesar de que ciertas partes de él puedan estar atrofiadas.
Para lograr un optimo desarrollo del pensamiento es necesario utilizar los dos hemisferios cerebrales tanto el izquierdo (verbal, digital, matemático, temporal, intelectual, secuencial, lógico-racional y diferenciador) y el derecho (figurativo, análogo, atemporal, musical, simbólico, holístico, intuitivo-creativo e integrador) conjugando teoría, practica, teoría, el desarrollo del lenguaje y una serie de actividades que estimulen y despierten el sistema neurológico.
Los factores básicos para el desarrollo del pensamiento son: El desarrollo de la atención, la formación de las ideas, el desarrollo de la capacidad de percepción y observación, la formación de conceptos y juicios generales, el desarrollo del poder imaginativo, el desarrollo de habilidades, destrezas y hábitos, uso y comprobación de los conocimientos y capacidades, el desarrollo de la voluntad, el proceso para el desarrollo de la voluntad y los propulsores para la actuación de la voluntad.